Chesterton y su visión del hombre

Autor: Clarey Ricardo Eloy . Visitas: 4060

Chesterton y su visión del hombre

Una de las principales verdades del conocimiento humano es que parte de las cosas reales, por lo cual puede ser llamado objetivo en tanto se ajusta a ellas.

Chesterton tiene la característica muy particular de ser un gran observador de la realidad, por ello también una persona ajustada a lo que el mundo, y por ende los hombres son.

Desde la Ilustración y la Revolución Francesa, la Verdad cada vez que la comunicamos a alguien, ha de pagar un arancel, una tasa al racionalismo. La Verdad disminuye de contenido cada vez que la transmitimos, debido a los convencionalismos que nos impone esa Filosofía moderna.

El mecanismo es análogo a un conocido juego infantil. Un primer niño dice en secreto una frase al segundo. Van encadenando la frase de uno a otro. Así sucesivamente, hasta el último. Al final, sólo queda los restos de la frase original y las risas de los pequeños.          

Chesterton en El Acusado (1901), lo explica con otro ejemplo. Es habitual escuchar en cualquier conversación a alguien afirmando una idea taxativamente. Por ejemplo, "El marfil es blanco". Y a continuación corregir: "El marfil es blanco … pero no tan blanco como la nieve".             

El problema surge cuando esa Verdad, que disminuye progresivamente, es la de nuestra alegría o felicidad. La que expresamos cuándo nos preguntan cómo estamos.              

Es "La increíble tendencia del ser humano a minusvalorar su felicidad”, dice Chesterton, y lo anota como un descubrimiento:                 

“He descubierto que cada hombre está dispuesto a decir que la hoja verde del árbol es algo menos verde y la nieve de la Navidad algo menos blanca de lo que en realidad son".          

Esta claudicación sería pequeña, si fuera de una vez por todas. Pero lo cierto es que se realiza en muchas ocasiones.           

"He descubierto -dice Chesterton- que la humanidad no se dedica de manera circunstancial, sino eterna y sistemáticamente, a tirar oro a las alcantarillas y diamantes al mar.                

La humildad está ya herida por la modernidad. Sin embargo, la humanidad es rescatable, y el mismo Chesterton es prueba de ello, cosa que manifiesta el Padre Ricardo Clarey en la conferencia que aquí les dejamos.

Acerca del Autor

Clarey Ricardo Eloy

Clarey Ricardo Eloy

El Padre Ricardo Eloy Clarey, I.V.E., fue ordenado sacerdote el 9 de octubre del año 1993.

Obtuvo la licenciatura en Exégesis Bíblica por el Pontificio Instituto Bíblico en la ciudad de Roma. Ha escrito numerosos artículos en la revista Diálogo, de la cual estuvo a cargo. Fue rector del seminario "María Madre del Verbo Encarnado" en Argentina y posteriormente superior provincial de la provincia "Nuestra Señora de Luján" del Instituto del Verbo Encarnado, en Argentina, Chile, Paraguay y Bolivia.

 Actualmente se desempeña como Rector del Seminario “San Vitaliano Papa” en Italia, y y es profesor de diversas materias de teología y exégesis en dicha institución. Es también Rector del Centro de Altos Estudios “San Bruno Vescovo di Segni”.

 

Comentarios (1)

  • Gabriela Di Paola de Zárate

    Gabriela Di Paola de Zárate

    15 Agosto 2014 a las 13:10 |
    Excelente presentación. Muy clara y ordenada . Ideal para ubicarte en el contexto histórico y filisófico de la época.

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