El Oficio Divino

Autor: Di Césare Pablo Eduardo .Visitas: 3568

El Oficio Divino

Con el presente trabajo nos proponemos hacer una presentación sobre la excelencia del rezo de la Liturgia de las horas, compuesto por los Salmos, textos bíblicos y los Santos Padres con el deseo de corresponder al llamado que hizo San Juan Pablo II, al inicio del milenio, en la Carta Apostólica Novo milenio ineunte, donde manifestó la necesidad de que la Iglesia del Tercer milenio, se destaque en el arte de la oración.

En la Exhortación Apostólica, Dies Domini, ponía de manifiesto su intención de que no solo en las comunidades religiosas se diera la práctica de la Liturgia de las horas, sino también en las comunidades parroquiales, es decir, que los fieles laicos se animaran a rezar esta fecunda oración de la Iglesia.

En su plan pastoral como Vicario de Cristo, dedicó un ciclo de Catequesis a comentar los Salmos y Cánticos de Laudes y Vísperas, a fin de formar y dar a conocer la doctrina que cada salmo encierra en sí. Al inicio de este comentario recordó lo que ya había expresado años atrás: “En la carta apostólica «Novo millennio ineunte» he manifestado mi deseo de que la Iglesia se caracterice cada vez más por el arte de la oración, aprendiéndola siempre de manera renovada de los labios del divino Maestro (cf. n. 32). Este compromiso debe ser vivido especialmente en la Liturgia, fuente y culmen de la vida eclesial. En esta línea es importante prestar una mayor atención pastoral a la promoción de la Liturgia de las Horas, como oración de todo el Pueblo de Dios (cf. ibídem, 34). De hecho, si bien los sacerdotes y los religiosos tienen un preciso deber de celebrarla, se propone vivamente también a los laicos. Este fue el objetivo que se planteó hace ya 30 años, mi venerado predecesor, Pablo VI, con la constitución «Laudis canticum» en la que determinaba el modelo vigente de esta oración, con el deseo de que los Salmos y los Cánticos, que dan ritmo a la Liturgia de las Horas, fueran comprendidos «con amor renovado por el Pueblo de Dios».

De la introducción al artículo

Acerca del Autor

Di Césare Pablo Eduardo

Di Césare Pablo Eduardo

Es sacerdote del Instituto del Verbo Encarnado desde el año 2001.

Licenciado en Teología Moral, Abad del Monasterio del Verbo Encarnado en San Rafael y profesor de Moral en el Seminario “María, Madre del Verbo Encarnado”.

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