Boecio Anicio Manlio

Boecio Anicio Manlio

Nacido poco después del 480 en el seno de una noble familia de terratenientes. Huérfano, fue adoptado por la aún más poderosa familia del senador Símaco, que había sido cónsul con Odoacro en el 485, y cuyo padre también había sido cónsul en el 446. Recibió una esmerada educación, plena de oportunidades, que lo llevaron a él mismo al consulado en el 510. Se casó con Rusticiana, hija de Símaco, con quien tuvo dos hijos, Símaco y Boecio, que llegarían a su vez al consulado en el 522. Asociado al neoplatonismo cristiano. Hombre de confianza de Teodorico I el Grande, rey de los ostrogodos, y señor también de Roma, quien en el año 510 le nombró cónsul. Más adelante Boecio fue acusado de preparar una traición, fue encarcelado en Pavía y ejecutado. Durante su presidio escribió De Consolatione Philosophiae (Sobre la consolación de la Filosofía, 523), obra filosófica que contiene elementos de ética cristiana por lo que muy considerada en la época medieval. Se hicieron muchas traducciones de la obra y muy célebres son las del rey Alfredo el Grande y la del poeta Geoffrey Chaucer. Fue el fundador de la filosofía cristiana de Occidente, proporcionándola las categorías clásicas del pensamiento y los instrumentos dialécticos. Escribió además un tratado de lógica influido por la terminología lógica de los medievales, y realizó traducciones y comentarios de las obras de Aristóteles; escribió también sobre música, aritmética y teología.

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